Libra

Escrito por lelaila_lia.

Inspirando en un relato del libro Cuentos para pensar de Jorge Bucay, os voy a contar la fábula con la que cultura fosforita describe al signo de libra, un signo que equilibra contradicciones:

En la época de los egipcios, había un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar o, quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…. en un reino mágico, donde las cosas no tangibles se vuelven concretas…
Había una vez…
Un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban los peces de todos los colores existentes, y entre ellos los de tonos rosas destacaban con su reflejo permanentemente…
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, el materialismo y la espiritualidad.
Los dos se quitaron sus vestimentas y,  desnudos, entraron en el estanque.
El materialismo, apurado por dejar constancia de su paso (y sin disfrutar de la belleza de ese paraje en ese preciso momento) – sin saber por qué – se bañó rápidamente, salpicando fuertemente, y salió del agua…

Pero el materialismo es ciego, o por lo menos, no disfruta realmente de la realidad, así que desnudo y apurado, porque ya había terminado lo que vino a hacer, se puso al salir, la primera ropa que encontró…
Y, sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la espiritualidad.
Y así vestido de espiritualidad, el materialismo se fue. 

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la espiritualidad disfrutó de su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), sintiendo y viviendo cada momento, salió del estanque.
En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la espiritualidad no le preocupa es lo material, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa del materialismo.
Se dice que desde entonces,  nació la constelación de Libra. En el equinoccio de otoño, cuando el día y la noche tienen exactamente el mismo número de horas, para equilibrar el mundo real del materialismo con el mundo interior de la espiritualidad, los dos eternos contrarios.
Espero que os haya gustado esta fábula que os hemos contado, la fábula de Libra, un signo que no puede dejar de estar ligado a lo lujurioso de la vida, pero tampoco puede vivir sin la inocencia, amabilidad, amor altruista, entrega total y sentimiento de ayuda al prójimo, que ese baño de reflejo rosado le brindó.

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>